
Metas, ya hemos estado hablando de las características de las metas y de algunos aspectos importantes que tienen que tener estas para que podamos considerarlas metas. En el artículo de hoy te voy a hablar acerca de otro aspecto, uno que a muchos se nos llega a pasar por alto y que es sin duda vital, te puedo decir que, si no se realiza, entonces no tienes una meta, solo tienes una idea estructurada.
¿Cuál es esta característica que si no se cumple entonces mi meta no es meta? La respuesta es escribir las metas, solo hasta el momento en el que las pasas al papel o a tu computadora, teléfono, tablet o donde prefieras llevar tus notas, esa idea estructurada y organizada que tienes en tu mente pasa a ser realmente una meta.
Quizá a ti te pase como a mi o quizá solo me pasa a mí, genero muchas ideas, sueños, objetivos o anhelos y busco anclarlos en mi mente subconsciente, sin embargo, cada que los recuerdo van cambiando, algunas veces les quito cosas, otras veces les aumento. Es únicamente hasta que tomo papel y lápiz que puedo poner en orden todo eso y darle la forma adecuada de una meta. Una vez escritas todas estas ideas transformadas en metas ya no les estoy haciendo ninguna modificación de primera instancia y puedo mantenerlas.
Brian Tracy en su libro de Metas nos propone que hagamos el siguiente ejercicio, escribir nuestras metas en una libreta por la mañana al despertar y por la noche antes de dormir, hacer este simple ejercicio te ayudará a que las asimiles de manera inconsciente.
Seguramente tú ya sabes que del total de cosas que hacemos durante nuestro día y durante nuestra vida el 95% de ellas las hacemos de manera inconsciente por lo tanto asegurar que podamos cumplir con nuestras metas se requiere en gran medida del trabajo inconsciente y para acceder a este poder requerimos programarnos. Esta programación la vamos a conseguir mediante estar escribiendo nuestras metas de manera constante, por no decir que de forma insistente.
Otro factor importante es que al escribir las metas podemos darles orden, forma, podemos estructurarlas de una mejor manera y podemos realizar lo que John Maxwell expone: la meta da forma al plan. Es el plan el que determina la acción. Es la acción la que logra el resultado y es el resultado el que trae el éxito.
Si solo tienes la idea, o el objetivo en tu cabeza va a ser un poco complicado que puedas obtener todo lo demás ya expuesto antes. Carlos Muñoz expone que lleva un registro en una libreta de las ideas que tiene, «muchas veces en mi mente hay ideas que pesan mucho, una vez que las bajo al papel me libero y me doy cuenta de que en realidad no eran tan grandes».
¿Con qué frecuencia realizas tú este ejercicio de estar liberando tu mente al colocar tus objetivos o tus metas en una libreta, en un documento, en una simple servilleta cuando se te ocurren? Seguramente te vas a dar cuenta de que muchas de esas ideas que parecen increíbles en realidad son cosas redundantes y algunas otras que podrías considerar insignificantes podrían marcar la absoluta diferencia en tu vida.
Para concluir te diré lo que textualmente expone John Maxwell en su libro el ABC de la Capacitación acerca de poner las metas por escrito: «Cuando la gente escribe sus metas es más responsable por ellas». Escribir tus metas puede ayudarte a comprometerte contigo mismo para conseguirlas. Te haría una recomendación adicional para fortalecer este punto. Establece con alguien en quien tengas mucha confianza un plan de rendición de cuentas. Sé que son tus metas y eres tú el que las quiere conseguir, más el hecho de que le tengas que rendir cuentas a alguien más hace que trabajes de manera más eficiente.
Empieza a hacerlo y cuéntame cómo te va. Déjame en los comentarios tu opinión acerca del tema de hoy y dime si ya lo estás haciendo qué tanto te esta resultado y si no lo estás haciendo qué es lo que te detiene.