
No hay nada tan asombroso como un cambio de mentalidad, podrás cambiar todo tu exterior, puedes cambiar de residencia, de ropa, de color de cabello, de amigos, de trabajo, todo lo que hay fuera de ti lo puedes cambiar, pero si no cambias lo que hay dentro de ti, ningún cambio exterior te podrá ayudar, porque por dentro sigues siendo la misma persona, con los mismos miedos, con los mismos traumas, con las mismas angustias.
Quizá has escuchado que algunas personas para cerrar ciclos hacen cambios externos en su vida, se cortan el cabello, se pintan de una manera diferente, visten de otra forma, acuden a nuevos lugares, y después de un tiempo vuelven a sentir el mismo vació, empiezan a hablar de las cosas que supuestamente habían cerrado, todo esto se da porque el cambio es únicamente externo, no hay un cambio real, algo interno que pueda darle soporte a todos los cambios externos. Realizar un cambio externo te va a dar una satisfacción momentánea, va a permitir que por unos días te sientas mejor, debido a la novedad, pero una vez que este cambio pase, que se convierta en parte de la rutina o de tu vida volverás a estar en el mismo punto que estabas antes de realizarlo.
Dentro de ti se encuentra todo lo que requieres para poder transformar tu vida, para poder hacer de ella algo maravilloso, o bien para que sigas siendo un completo desastre, sin embargo, nos la pasamos buscando fuera de nosotros lo que ya tenemos.
En tus pensamientos radica el poder para llevar la vida que quieres o bien para seguir donde te encuentras, es por ello que ocuparnos de nuestros pensamientos y enfocarnos en nuestra mentalidad lo es todo. Sin embargo, es la parte de la que más nos olvidamos, creemos que nuestros pensamientos están ahí sin que podamos hacer absolutamente nada, tenemos pensamientos de tragedia, de crisis, de situaciones en su mayoría complicadas, y nos creemos eso. ¿Te has dado cuenta que cuando piensas en algo que te provoco tristeza en automático te pones triste? Y luego estamos preguntándonos por qué estamos así.
Nuestro cerebro nunca para, siempre está generando ideas o pensamientos, ni cuando duermes este se detiene, si todo el día te estás hablando de situaciones complicadas vas a entender tu realidad como algo complicado, como algo sumamente difícil y eso es lo que vas a ver por todos lados, si ahora le sumas que las personas con las que hablas, lo que escuchas, lo que ves todo te dice que está mal, el resultado será que todo a tu alrededor lo veas mal y entonces te conmiseres y te des lástima porque todo está mal y solo estamos para sufrir.
Empieza a poner atención a la forma en la que te hablas, el cómo te expresas de ti, tus pensamientos producen sentimientos, tus sentimientos producen acciones y las acciones te llevan a resultados, así lo expone T Harv Eker en su libro Los Secretos de la Mente Millonaria. Si vamos un poco más atrás, la programación que cada uno de nosotros tiene nos lleva a esos pensamientos.
¿Cómo cambio esa programación? Mediante la información que ingresas a ti todos los días, un cambio de pensamientos no solo se genera por la consciencia que tomes de ellos, sino que va a ocurrir por la forma en la que alimentes esa fuente de pensamientos. Si acudes a buscar agua a un rio que es alimentado con desechos de fábricas, y el drenaje de una ciudad, ¿Cuál crees que sea la calidad de esa agua? ¿Estaría bien para beber y alimentarte? Obviamente no, esa agua te causaría más daño. Te enfocas en adornar el lugar donde vas a tomar agua, lo limpias, plantas árboles y flores a su alrededor, ¿ya podrías beber esa agua? Claro que no porque sigue siendo alimentada por los desechos. Espero que esta analogía te permita tener claridad de lo que ocurre muchas veces, solo adornamos una parte para que se vea bonita, pero seguimos alimentando de porquería la fuente de nuestros pensamientos. Para que esa agua se pueda beber, tienes que cambiar el tipo de agua con la que la alimentas, llenarla de agua limpia, de ríos, lagos, de filtraciones de las montañas, agua que si pudieras tomar.
Tu mentalidad lo es todo y para tener una mentalidad acorde a la vida que queremos tiene que estar siendo alimentada con ideas y pensamientos alineados a esa vida. Cuida de tus pensamientos y ellos cuidaran por completo de tu vida. Ocúpate primero de lo que ingresas a tu vida, luego de tus pensamientos, lo demás será resultado de estos primeros dos puntos.
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